Ella tenía un útero imaginario
(y entonces todo se vale)

Tanta verdad, tanta que no se sabe si llorar o reír…

One Response to “Tanta verdad, tanta que no se sabe si llorar o reír…”

  1. Para penetrar cómo puede ser cualquier hombre, no necesitamos salir de nosotros: miremos cómo somos y cuáles hemos sido o querido ser muchas veces, y veremos cómo es posible que sean los demás.

    FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS (1580 - 1645)
    - Escritor español -

    candelaarias - Mayo 4, 2008 at 11:29 am

Leave a Reply