La oveja negra
En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por armas, para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitar también la escultura.
(Augusto Monterroso: “La oveja negra y otras fábulas” )

Loading...
Es un cuento buenísimo. Hace tiempo que me lo contaron y me gustó mucho. Pura ironía este señor :)
candelaarias - Mayo 6, 2008 at 9:06 pm